Carnosidad en el ojo: qué es y cuándo operarla
En Costa Rica le decimos carnosidad, en otros países tela o uña en el ojo. El nombre médico es pterigión: un crecimiento de tejido sobre la parte blanca del ojo que avanza hacia la córnea, muy común en climas tropicales como el nuestro.
En resumen: la carnosidad (pterigión) es un crecimiento benigno causado por exposición crónica al sol. Cuando es pequeña se observa y se maneja con lubricación + protección UV; cuando crece hacia la pupila o causa molestias frecuentes se opera con autoinjerto conjuntival.
¿Qué es la carnosidad en el ojo?
La carnosidad es un tejido benigno (no canceroso) que crece desde la conjuntiva —la membrana transparente que cubre la parte blanca del ojo— hacia la córnea. Suele empezar en el ángulo interno del ojo (el lado que da hacia la nariz) y avanza lentamente hacia la pupila a lo largo de meses o años.
Visualmente se ve como una mancha rosada, blanquecina o vascularizada con forma de triángulo o de uña. Algunas personas la confunden con una catarata, pero son cosas distintas: la catarata está dentro del ojo (en el cristalino), la carnosidad es superficial.
Síntomas de la carnosidad
- •Crecimiento de tejido rosado o blanquecino desde la parte blanca del ojo
- •Sensación de arenilla o cuerpo extraño
- •Enrojecimiento ocular, sobre todo al final del día
- •Lagrimeo o resequedad
- •Visión borrosa cuando la carnosidad avanza hacia la pupila (astigmatismo inducido)
- •Apariencia estética que incomoda al paciente
En etapas tempranas la carnosidad puede ser solo un asunto estético. Cuando crece, la irritación se vuelve frecuente y, si llega a la pupila, puede afectar la visión por el astigmatismo que induce.
¿Por qué aparece la carnosidad?
La causa principal es la radiación ultravioleta. Costa Rica está cerca del ecuador y los niveles de UV son altos todo el año, incluso en días nublados. La radiación UV crónica daña las células de la conjuntiva, que reaccionan formando este tejido sobrecrecido.
Otros factores que contribuyen:
- •Exposición crónica al sol sin protección
- •Trabajo al aire libre (agricultura, construcción, transporte, ventas)
- •Vivir en clima tropical como Costa Rica
- •Exposición frecuente a viento, polvo o humo
- •Antecedentes familiares
- •Mayor frecuencia entre los 30 y 60 años
Por eso vemos tantos casos en personas que trabajan expuestas al sol —agricultores, albañiles, conductores, vendedores ambulantes— y por eso usar gafas de sol con protección UV es una de las medidas preventivas más efectivas.
¿Cuándo se debe operar?
No toda carnosidad necesita cirugía. Se considera operar cuando:
- •Avanza hacia la pupila y amenaza la visión
- •Genera irritación, ardor o lagrimeo frecuente que no calman con gotas
- •Produce astigmatismo y visión borrosa
- •El paciente quiere mejorarla por razones estéticas
- •Hay dudas sobre el diagnóstico (lesión que no se comporta como un pterigión típico)
Si la carnosidad es pequeña y estable, se puede observar y manejar con lubricantes y protección solar.
Tratamiento: lubricación y cirugía
Antes de cirugía, las medidas que ayudan son:
- •Gafas de sol con protección UV (todos los días, incluso nublados)
- •Lágrimas artificiales sin conservantes para la irritación
- •Gotas antiinflamatorias en episodios de irritación aguda (siempre indicadas por su oftalmólogo)
Cuando hay indicación quirúrgica, el Dr. Mena utiliza la técnica de autoinjerto conjuntival con adhesivo biológico, asociada en la literatura a una baja tasa de recurrencia. La cirugía es ambulatoria, dura 30-40 minutos y se realiza con anestesia local.
Después de la cirugía, las gafas de sol y la lubricación regular son fundamentales para prevenir que la carnosidad regrese.
¿Tiene una carnosidad que le preocupa? Agende su evaluación
El Dr. Mena evalúa el tamaño, la velocidad de crecimiento y el impacto visual para indicar si conviene observar, manejar con lubricantes o realizar cirugía. Más de 23 años de experiencia oftalmológica en Alajuela.
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